Inteligencia Emocional: guía y orienta el enfado

El enfado o la ira es una emoción normal y saludable cuando es controlable y no provoca problemas; enfadarse es una actitud que ocurre con cierta frecuencia y en ciertos casos, muy a menudo lo que le convierte en un sentimiento difícil, es el enojo que se siente por una situación o por otra persona como resultado de una acción imprudente o inoportuna, la misma que molesta, contraría e incómoda. Este estado de ánimo provocado, demuestra lo que nos molesta, lo que nos disgusta, lo que no estamos de acuerdo o simplemente nuestro punto de vista no es igual al de los demás. Lo importante es expresar lo que nos inquieta.

Eline Snel, educadora holandesa directora de la Academia Internacional de Enseñanza de Mindfulness, es famosa en todo el mundo por su método de meditación para niños, recogido en “Tranquilos y atentos como una rana” , un libro que ha vendido 150.000 ejemplares en 27 países cree que “el enfado ocurre cuando el cerebro y el cuerpo se sienten atrapados en este estado de ánimo y existe la posibilidad de que pierdas el control y te dañes a ti mismo dirigiendo el enfado hacia dentro como reacción a la impotencia que sientes.”

Snel además asegura que el enfado ocurre:
1. “Cuando no obtienes lo que quieres conseguir como atención, consuelo, o algo material.
2. Cuando obtienes algo que no quieres: Una pelea, bajas notas, tensión, cansancio, algo que no te gusta…
3. Cuando los sentimientos son heridos con críticas y palabras que lastiman…”
La forma instintiva de expresar el enfado es reaccionando agresivamente; es el resultado a una amenaza.
Una psicopedagoga afirma “que una cantidad adecuada de ira es necesaria para la supervivencia, sin embargo, a esta emoción es imprescindible ponerles límites”, no se puede atacar a cada persona que ocasiona el enfado, es por eso que se debe escuchar el mensaje que nos transmite y después canalizarlo y dejarlo ir.
Yaiyoya que es un compendio de técnicas para trabajar la rabia de los niños pone la atención en el enfado y nos hace reflexionar: “Cuando un niño/a se enfada, los adultos solemos atacar al niño/a en vez de al enfado”.
Entonces, cuando un niño/a se enfada…… ¿Sabe lo que le está sucediendo? ¿Tiene herramientas para gestionar su enfado?
Y nosotros los maestros: ¿Enseñamos a los niños a controlar su enfado?

Los adultos debemos enseñarles a reconocer el enfado y gestionarlo con una postura activa ante esta ira anticipándose a lo que pueda pasar.
1. El reconocimiento que consiste en la identificación de la emoción, solo cuando los niños identifican que están enfadados serán capaces de evitar las consecuencias.
Se recomienda desde los primeros años de edad, a través de la lectura de cuentos y situaciones en las que otros sienten enfado, ir aprendiendo a identificar esta ira.
2. El monstruo del enfado que es una gran figura donde es necesario escribir una lista de las cosas que le enfadan al niño o las situaciones donde aparece este gran monstruo.
3. Estatuas enfadadas, una actividad que trata de desarrollar la capacidad de identificar el enfado, el niño deberá adoptar una postura de estatua enfadada cundo se indique y reconocer los gestos del enfado en las expresiones de otros y vivenciar su cuerpo cuando se sienten enfadados.
4. Cartel del enfado elaborado con imágenes sobre lo que los niños pueden hacer (sentarme y respirar profundamente, buscar un espacio tranquilo para relajarme, tranquilizarme pintando, y lo que no pueden hacer cuando se sienten enfadados (NO pegar, empujar, gritar sin control, abusar de alguien más pequeño, insultar, romper cosas, molestar para llamar la atención.
5. Los niños necesitan ejercicios y técnicas para poder manejar la rabia y su ira:
Técnicas de relajación (inhala y exhala ) siéntate y respira profundamente contando de diez para atrás.
Esta técnica consiste en llevar la atención al cuerpo, es decir, cuando focalizas otra cosa que no sea el enfado, este pierde el control y el poder y así poco a poco, va haciéndose más pequeño cada vez hasta desaparecer.
Yogi Bhajan maestro espiritual, y empresario indio, fundador de la organización no gubernamental 3HO y maestro del estilo de yoga kundalini yoga Dice: “Si controlas la respiración, controlarás todas las situaciones de tu vida”.

Técnicas de liberación:
El objetivo es que el niño comprenda qué pasa dentro de su cuerpo, de su mente y de su corazón para saber cómo potenciar sus emociones en estos momentos difíciles.
Las actividades que se sugiere son:
1. El cojín o el muñeco del enfado:
Se le proporciona un muñeco al que sí puede golpear o tirar cada vez que se enfadan y suelten toda su ira en este objeto.
2. El periódico:
Es un objeto para liberar el enfado, algo que está permitido romper o destruir con toda su energía.
3. El león:
El niño/a toma contacto con el enfado, es decir, siente como el enfado sube desde el estómago y nos va poniendo rojos y desde esta postura soltamos un enorme rugido para eliminar el enfado.
4. Dibujo mi enfado
Esta actividad agrada a los niños/as cuyo objetivo es muy liberadora y expulsa el enojo, mediante los garabatos los mismos que al final lo pueden romper al tiempo que gritan para que el enfado salga.

CONCLUSIONES:
Una vez que se han conocido algunas de las herramientas para ayudar a los niños/as a reconocer y sobre todo manejar la ira o enfado, se puede enseñarles a responsabilizarse de esa emoción.

Cada niño es diferente así que debemos enseñarles todas las herramientas y permitirles que elijan la que crean más apropiada, de esta manera será más fácil luego determinar cuáles son las preferidas o las que mejor manejan y de esta manera controlar las consecuencias de esta emoción.

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