Mindfulness en el aula

Muchas veces los docentes tenemos diferentes expectativas frente a la realidad, esto ocurre minutos antes del ingreso al aula, pese a tener todo listo: planificación, actividades, materiales, nos enfrentamos a un territorio desconocido, porque hay factores tales como: la hora de clase, actividades realizadas en la hora anterior y la misma relación con el grupo que puede afectar hasta la planificación didáctica más perfecta.

Los primeros minutos de clase juegan un papel muy significativo para evaluar y establecer el ambiente previo al trabajo académico. La utilización de métodos que fomenten la Conciencia plena o Mindfulness en el aula adquiere cada vez mayor importancia, debido al incremento de alumnos con dificultades para concentrase. La generación actual, al ser nativos en la tecnología poseen, por así decirlo, “ventanas abiertas” en su atención. Esta es la razón por la cual se complica el establecer vínculos en el aula y captar las energías para colaborar con un adecuado desarrollo de destrezas. Dentro de estos métodos, el docente es el encargado de encontrar las actividades que propendan a mejorar el ambiente, bajar el nivel de estrés, mejorar el nivel de atención y adquirir mayor autocontrol. Se recurre a estrategias y juegos que ayuden a preparar el ambiente de trabajo y desconectarlos de las actividades anteriores para sintonizarlos en la nueva temática.

Existe la idea errónea de que Mindfulness tan sólo se refiere a la aplicación de técnicas de relajación, pero en realidad, también implican estrategias que motivan al alumno a una interiorización y a tener conciencia plena del aquí y el ahora. Dentro de estas actividades se encuentran: canciones, baile, movimientos rítmicos (clapping games), juegos conjuntos y hasta la visualización de dibujos con diferentes perspectivas o “Ambigramas”, que pueden funcionar con los alumnos mayores. El docente tiene el reto de interpretar qué actividad puede funcionar con tal o cual grupo, además de seleccionar el momento adecuado para aplicarlos.

Finalmente, el trabajo docente es cada vez más desafiante y por ello, es primordial la innovación en el uso de estrategias que puedan ayudar a alcanzar los objetivos planteados y a mejorar la empatía con el grupo. La docencia siempre conllevará un grado de carga emocional que puede ser la diferencia entre una hora más de clase o un verdadero aprendizaje significativo.

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    Interesante recomendación. Y como bien ha mencionado, resulta todo un reto poder “enganchar” a los estudiantes en cada hora de clase sobre la temática que corresponda. Pero tal vez si logramos una especie de “entrenamiento cerebral” haciendo uso estas actividades que se propone en Mindfulness se puede lograr un progreso o por lo menos hacer del proceso educativo más llevadero tanto para estudiantes como para docentes.

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